Parque Nacional Machalilla

El corazón natural de la costa ecuatoriana

Bienvenido a una de las áreas protegidas más importantes y fascinantes del Pacífico sudamericano. El Parque Nacional Machalilla es un santuario donde la tierra y el mar convergen de manera perfecta. Aquí, los misteriosos bosques secos tropicales se abren paso hacia kilómetros de playas prístinas, acantilados imponentes y una reserva marina vibrante. Explorar sus senderos, islas y comunidades es adentrarse en un paraíso donde la naturaleza dicta las reglas y la aventura no tiene límites.

El Sombrerito

Descubre uno de los ecosistemas más fascinantes del Parque Nacional Machalilla. A través de este sendero de poco más de 2 kilómetros, recorrerás miradores espectaculares y formaciones rocosas hasta descender a una hermosa playa prístina. Todo el recorrido se realiza en compañía de un guía nativo de la comunidad de Machalilla, garantizando una experiencia segura, educativa y de bajo impacto ambiental.

  • Duración:

    Entre 2.5 a 3 horas

  • Horarios

    Abierto todos los días de 08:00 a 16:00

  • Precio

    $5.00 para adultos y $3.00 para niños.

  • Dificultad:

    Moderada. (Requiere buena condición física ya que incluye subir/bajar escaleras y un descenso con cuerda hacia la playa).

Miradores

Experimenta a lo alto el paisaje  del Parque Nacional Machalilla y sus alrededores, los acantilados y cerros costeros forman una red de miradores estratégicos. Desde estas alturas, podrás contemplar la verdadera magnitud de las bahías turquesas, las formaciones rocosas y el contraste perfecto entre la vegetación nativa y el mar abierto.

  • Mirador: Las Fragatas

    Altura 110 metros sobre el nivel del mar

  • Mirador: El Rocío

    Altura 230 metros sobre el nivel del mar

  • Mirador: Salango

    Altura 80 metros sobre el nivel del mar

  • Mirador: El Sombrerito

    Altura 56 metros sobre el nivel del mar

Ruta el Colibrí

La Ruta del Colibrí es un sendero de inmensa importancia ecológica, reconocido por ser el hogar del colibrí Estrellita Esmeraldeña, la segunda ave más pequeña del planeta. Acompañado por el sonido del río Ayampe y rodeado de flora endémica, este recorrido te ofrece la oportunidad de observar la biodiversidad de la región desde una perspectiva completamente diferente.